27/08/2010

AYANAMSA



Ayanamsa (ayana: "dirección, desplazamiento, etc."; amsa: "sector, porción o parte") es el término utilizado para referirse a la diferencia de longitud, en arco eclíptico, que separa el inicio del zodíaco sayana (con desplazamiento) o tropical, definido este por la trayectoria anual del Sol (solsticios y equinoccios), del inicio que define el comienzo del zodíaco nirayana (sin desplazamiento) o sideral.

En un entonces, allá por los comienzos del cristianismo, ambos marcos de referencia celeste espacio-temporal fueron coincidentes transitoriamente. Dicho Ayanamsa se pretende estandarizar en las comunidades astronómicas y/o astrológicas internacionales como convención para calcular la longitud de los planetas en el zodíaco sidéreo partiendo de posiciones dadas en longitud de signo trópico, tal como son proporcionadas por las efemérides publicadas en Occidente.

El momento de coincidencia entre el inicio de los zodíacos tropical y sideral es conocido como "Ayanamsa Cero", siendo desde ese momento histórico que se calculan los incremento temporales, es decir, lo que se han ido distanciando en arco eclíptico con el transcurso del tiempo ambos zodíacos, debido esto fundamentalmente a la precesión de los equinoccios.


Recorrido del punto vernal (0° de Aries) a lo largo de la eclíptica
  durante los último 6.000 años.


El Ayanamsa implementado corrientemente por los astrólogos hindúes y sideralistas occidentales, dependiendo de cada escuela o autor particular, en general oscila entre 20º y 28º. Uno de los Ayanamsa mas difundidos entre los astrólogos de India en la actualidad es el de Lahiri. Este, luego de haber recibido en India la aprobación oficial el 1 de Enero de 1969, cuenta con una importante adhesión en virtud de que es reconocido por el gobierno como el único válido para el cálculo del calendario Panchang. Dicha adopción es algo que, como se verá, no debería ser la palabra final sobre el tema.

Para apreciar la gran diferencia de criterios en lo concerniente a la determinación del tan discutido arco precesional se exponen a continuación 36 Ayanamsas, conocidos por mí hasta la fecha, que llevan a modo de identificación el nombre de su mentor o factor astronómico. Los mismos fueron calculados en su mayor parte con los programas Win Star 2.05, Solar Fire 6.0 y Jagannatha Hora 7.4 para el 1/1/2000 a las 00:00hs. de Bs. As.:

Aldebarán (15º Tau.): 24º 46’
Burish: -23° 19’
Centro Galáctico (0º Sag.): 26º 51’
Delclos: -24° 51’
Deva-datta: -23º 39’
Djwhal Khul: -28° 21’
Dr. Raman: -22° 24’
Fagan-Bradley: -24° 44’
Heindel: -20° 54’
Hiparlo: 20º 15’
J. N. Bashin: -22° 44’
Jean P. Michon: -26° 27’
K. Chandra Hari: -24° 35’
Kerala: -20° 34’
Krishnamurti: -23° 45’
Krushna: -22° 51’
Lahiri (Chitrapaksha): -23° 51’
Lahiri (Jagannatha): -23° 51’
Lahiri (True Chitrapaksha): -23° 50’
Larry Ely: -28° 00’
M. K. Gandhi: -23º 51’
Madura K. Sastri: -20º 55’
Nunki: 27º 23’
Peter Huber: -24° 51’
Richard Houk: -23° 47’
Robert Ambelain: -22º 27’
Robert de Luce: -27° 48’
Sadasiva Giri: -23° 29’
Sasánida: 19º 59’
Sepharial: -21° 00’
Shil Pond: -20° 34’
Sri Yukteswar: -22° 31’
Sundara Rajan: -22° 54’
Takra I: -24° 30’
Takra II: -24° 33’
Usha-Shashi: -20° 03’

Fundamentalmente el criterio de cada autor difiere en lo concerniente a las dos variables (A.C. y A.P.A.) que se expresan en la siguiente fórmula de cálculo:

Ayanamsa = (A.N. – A.C.) x A.P.A.

A.N.: Año Natal (o evento a estudiar).
A.C.: Año de Coincidencia entre 0° Aries tropical y 0° Aries sideral.
A.P.A.: Arco Precesional Anual.

La primer divergencia se establece con el dato histórico incierto de coincidencia (ayanamsa cero) entre los zodíacos tropical y sideral. El segundo factor discutible, pero ya en menor medida que el primero, es el arco periódico de precesión equinoccial anual (A.P.A.), evidenciado por un conspicuo desfasaje de los signos del zodíaco tropical y las, así llamadas, “estrellas fijas”.

Ante esto, las diferencias surgen debido a que cada escuela o autor sostiene una fecha de coincidencia particular y un arco de precesión anual diferente entre “ambos zodíacos”, como así también, en la mayor parte de los casos, un punto fiduciario (referencia estelar) diferente.

Estos datos, como se pone en evidencia, parecen denotar una gran dificultad de unificar criterios entre distintas escuelas de astrología sideral. El consejo final de muchos de sus cultores es que cada uno haga su propia experiencia, y en función de la misma cada cual adopte el ayanamsa que a su criterio le permita obtener los mejores resultados. Desde luego, este tipo de recomendaciones generalmente se presentan cuando las cosas no se conocen a "ciencia cierta", permaneciendo entonces de un modo u otro ignoradas e indefinidamente “ocultas”.

La coincidencia entre el zodíaco tropical y el zodíaco sideral se produce, según René Guénon, cada 25.920 años aproximadamente, cifra que dividida por 12 arroja eras “ideales” de 2.160 años. De esto se desprende que dividiendo todo un ciclo precesional por 360°, transcurridos 72 años, la precesión aproximadamente avanza "retrógradamente" 1° de arco eclíptico. Por otra parte, si a su vez dividimos los 30° de un signo por la duración de una era astrológica obtenemos un arco, también aproximado, de 0° 00’ 50” por año de precesión ( ver video explicativo sobre la precesion de los equinoccios en You Tube ). Sobre este último dato no hay tampoco un acuerdo definitivo ya que existen factores propios de la mecánica celeste que producen en el tiempo leves distorsiones en su constancia. Actualmente la astronomía ha determinado científicamente este valor en 00° 00’ 50,2453”.

Si bien el Ayanamsa reconocido oficialmente por el gobierno de India es el Lahiri (Chitrapaksha), cuyo arco para el 01/01/2000 es de -23° 51’, personalmente los mejores resultados los he obtenido utilizando el Ayanamsa propuesto por el astrónomo K. Chandra Hari(1) cuyo valor es de -24° 35’ para la misma fecha. Amerita indicarse que este último valor difiere en apenas  00° 09’ del extensamente conocido Ayanamsa de Fagan-Bradley (-24° 44’), mayoritariamente utilizado por los astrólogos sideralistas de occidente.


Nota:
1. He puesto a disposición del interesado en profundizar sobre el tema en Scribd para descargar un trabajo de K. Chandra Hari que aborda científicamente el problema del "Ayanamsa".



Bibliografía:
"Astrología Védica" - Ronnie Gale Dreyer.
"Hindu Zodiac and Ancient Astronomy" - K. Chandra Hari.
"Los Orígenes Astrológicos" - Cyril Fagan.



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Reservados todos los derechos




04/08/2010

ZODIACOS SAYANA Y NIRAYANA



DOS MARCOS SIMBOLICOS PARA EVALUAR LA ASTRALIDAD

La principal característica que distingue a la astrología hindú de la occidental es el uso del Zodíaco Sidéreo en lugar del Tropical. No obstante, actualmente ya son varios los astrólogos que han advertido la importancia de integrar ambos zodíacos con el objetivo de amplificar la interpretación de la astralidad.

El Zodíaco Tropical, o Sayana, determinado por una cronología solar anual, permite hacer inteligible los fenómenos celestes y sus periodicidades para vivir en comunión con ellos desde un determinado estado de consciencia terrestre, donde el astro rey cíclicamente, a lo largo de un año, se manifiesta con una variación en su gradiente energético. En este marco el hombre experimenta su devenir, cuantitativa y cualitativamente. Desde esta perspectiva nos encontramos con una dimensión de la experiencia humana, y sus procesos psico-bio-energéticos, en clara sincronía espacio-temporal a los ciclos estacionales.


Hombre Zodiacal - Zodíaco Nirayana y Nakshatras

El Zodíaco Sideral, o Nirayana, concebido en analogía al inicio de las constelaciones, revela una dimensión que trasciende el orbe de consciencia humana terrenal. Desde este marco simbólico el actor se encuentra como un “pequeño observador”, muchas veces consternado ante la inevitable signatura de un acontecer futuro colectivo que tiene, simbólicamente, como testigos únicos a las estrellas. Desde esta otra perspectiva, hallamos simbolizada una secuencia de eones que superan la duración de una vida humana, pudiendo sintetizarse ello como la dimensión trascendente de la experiencia individual ante el cosmos.

En el Zodíaco Tropical vemos representadas las cuatro estaciones y sus cualidades arquetipales ciclo-terrenales, mientras que en el Zodíaco Sideral se manifiesta un desplazamiento relativo a un lento e inexorable devenir colectivo tipificado en las eras astrológicas. Este consiste en un “viaje” de los puntos solsticiales y equinocciales a través del zodíaco sideral. Ante esto, podemos sostener que el Zodíaco Sideral es la causa primera que ha pre-figurado al Zodíaco Tropical.

En rigor, el Zodíaco Sideral determinado astronómicamente no es una secuencia espacialmente dividida en sectores de igual longitud. La Unión Astronómica Internacional los ha establecido en función de estrellas que definen sus límites en la bóveda celeste. En cambio, en astrología hindú se utiliza un Zodíaco Sidéreo de signos iguales con un inicio referido a alguna estrella específica. A lo cual, se yuxtaponen 27 moradas lunares, denominadas Nakshatras.

En occidente prosperó el Zodíaco Tropical, dada la clara orientación hacia el mundo de las formas, atada ésta a una expectativa egocéntrica dominada por el control y conquista del "afuera". A diferencia de esto, en oriente se ha conservado el énfasis en la mirada interna y, por lo tanto, ha prevalecido un Zodíaco que permite una lectura astrológica más perspicua aún. Por ello, el marco astrológico sidéreo expresa claramente aquello que se halla determinado espiritualmente para cada ser en este mundo, en resonancia a la evolución espiritual colectiva del planeta.



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26/07/2010

VEDANTA



LA VISION SINTETICA POR EXCELENCIA

De los seis dharshanas la Mimansa y el Vedanta pueden ser caracterizados como los abordajes sintéticos por excelencia, debido a que directamente son la interpretación del propio Veda, del que todos los demás puntos de vista han devenido muy posteriormente. En esta oportunidad nos centraremos en una descripción breve del carácter y alcance del supremo dharshana: el Vedanta. Estableciendo, como lo hemos hecho en las entregas precedentes, una analogía entre el principio universal, o arquetípico, simbolizado por los planetas en astrología y la orientación de dicho dharshana.


El Vedanta ( Guru / Júpiter ):

Con el Vedanta estamos totalmente en el dominio de la metafísica pura, y por consiguiente huelga aclarar que no es una filosofía ni una religión, aunque muchos orientalistas quieran forzosamente ver en él una u otra a toda costa.

El nombre de este último dharshana etimológicamente significa “fin del Veda”, y la palabra “fin” debe entenderse aquí en el doble sentido, que tiene también en español, de conclusión y de meta. En efecto, las Upanishads sobre las que se basa esencialmente forman la última parte de los textos védicos, y lo que se enseña en ellas, en la medida en que puede serlo, es la meta última y suprema del conocimiento tradicional en su totalidad, despojado de todas las aplicaciones más o menos particulares y contingentes a las que puede dar lugar en órdenes diversos. La designación misma de las Upanishads indica que están destinadas a destruir la ignorancia, raíz de la ilusión que entrampa al ser en los lazos de la existencia condicionada, proporcionando los medios intelectuales de acercarse al conocimiento de Brahma.

Si no se plantea más que acercarse a este conocimiento es porque, al ser rigurosamente incomunicable en su esencia, no puede ser alcanzado efectivamente más que por un trabajo estrictamente personal, al que ninguna enseñanza exterior, por elevada y profunda que sea, tiene el poder de suplir. El carácter incomunicable del conocimiento total y definitivo proviene de lo que hay necesariamente de inexpresable en el orden metafísico, y también de que este conocimiento, para ser verdaderamente todo lo que debe ser, no se limita a la simple teoría, sino que implica en sí mismo la correspondiente realización efectiva en el propio individuo.

Para ver prácticamente el valor del reconocimiento de esta visión operando, conforme la cualificación intelectual del nativo lo sugiere, presentamos como ejemplo la natividad del Fundador Acarya, Su Divina Gracia A.C Bhaktivedanta Srila Prabhupada.





En la Rasi Chakra (carta natal) de Srila Prabhupada, vemos como Júpiter (significador universal de acceso al vedanta o Uttara-Mimansa), regente del Ascendente, junto al Sol (quien ilumina todos los darshanas) y Ketu (el nodo sur) como moksha karaka (significador de liberación) en la casa novena (mente superior, exp. trascendentes, etc.) indica precisamente la elevación del alma experimentada en su existencia terrenal. Todo ello operando como un fuerte rector de su polo volitivo ya que, como dijimos en un principio, Júpiter no ya tan sólo gobierna la casa primera, sino que se emplaza gravitando sobre el Dharma Trikona, o triángulo del propósito, constituido por las casas primera, quinta y novena.

A su vez, encontramos a Mercurio en Virgo, signo dónde no sólo se domicilia sino que también se exalta, vinculado a Venus, en la casa décima, indicadora del Karma, o actividad, a desarrollar en y para la sociedad, presentando un papel ligado a la comunicación y los escritos. Téngase a bien recordar que Mercurio lo situamos vinculado por analogía como significador de Purva-Mimansa, es decir que como indicador del estudio de las acciones rituales se expresó finalmente en la vía devocional.

Como corolario, diremos que esto queda confirmado en la carta Navamsa (carta divisional novena), ya que Júpiter y Mercurio se ubican en la casa once (la grupalidad), junto a Ketu y Saturno, en Aries, desde donde se emplazan las luminarias; nuevamente en el triángulo de fuego en relación trigonal al Sol en Vargottama (el mismo signo, de domicilio, en ambas cartas) quien, en definitiva gobierna sobre los seis dharshanas.


Bibliografía:
"Light on Life - An introduction to the astrology of India" - Hart Defouw & Robert Svoboda.
"The Spiritual Dimensions of Vedic Astrology" - Robert A. Koch.
"Introducción general al estudio de las doctrinas hindúes" - René Guénon.



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SANKYA, YOGA Y MIMANSA




LAS VISIONES SINTETICA

De los seis dharshanas el Sankya, el Yoga, la Mimansa y el Vedanta pueden ser caracterizados globalmente como sintéticos. A su vez, los dos últimos son directamente interpretaciones del propio Veda, del que todo lo demás no ha devenido más o menos lejanamente. En esta oportunidad nos centraremos en una descripción breve del carácter y alcance de los tres primeros dharshanas, siempre estableciendo una analogía entre el principio universal, o arquetípico, simbolizado por los planetas en astrología y la orientación de los mismos.


Sankhya ( Chandra / Luna ):

El Sankhya se refiere al dominio de la naturaleza, o manifestación universal, considerada sintéticamente a partir de los principios que determinan su producción. El desarrollo de este punto de vista, intermediario en cierto modo entre la cosmología del Vaisheshika y la metafísica pura, se atribuye al antiguo sabio Kapila.
En cuanto a la denominación del Sankhya podemos asumir que puede ser entendida como “enumeración” o “cálculo”, y también a veces como “razonamiento”. Designa propiamente una doctrina que procede por la enumeración regular de los diferentes grados del ser en su manifestación, pudiendo resumirse en conjunto por la distinción y consideración de veinticinco principios y elementos verdaderos, que se corresponden jerárquicamente a dichos grados.

Al colocarse en el punto de vista de la manifestación, el Sankhya toma como punto de partida a Prakriti, que es la substancia universal indiferenciada, y no manifestada en sí misma, de quien proceden todas las cosas por modificación.

Cuando la Luna se encuentre ubicada en Trikona (triángulo) a Mercurio y/o el Sol, estando asociada a Júpiter y Saturno, podremos estar ante una natividad que bien puede expresar la cualificación para el abordaje de este dharshana.


Yoga ( Shani / Saturno ):

La palabra yoga significa propiamente “unión”, designando principalmente la unión efectiva del ser humano con lo Universal, siendo atribuida su formulación en sutras a Patanjali. Este dharshana tiene como meta la realización de tal unión y describe la metodología disciplinar que permite hacerla efectiva. Mientras que el Sankhya es sólo un punto de vista teórico, de lo que se trata aquí esencialmente es de su realización metafísica.

Desde el punto de vista teórico, el Yoga completa al Sankhya introduciendo la concepción de Ishwara que, siendo idéntico al Ser universal, permite la unificación, primeramente de Purusha, principio múltiple cuando se consideraba únicamente en las existencias particulares, y después de Purusha y de Prakriti, puesto que el Ser universal, al estar más allá de su distinción, es su principio común. Por otra parte, el Yoga admite el desarrollo de la naturaleza o de la manifestación tal como le describe el Sankhya pero, al tomarla como base de una realización que debe conducir más allá de esta naturaleza contingente, la considera en cierto modo en un orden inverso del de este desarrollo, y como en vía de retorno hacía su fin último, que es idéntico a su principio inicial. Por lo demás, la posibilidad de ir más allá del Ser, ya sea teóricamente o por la vía de la experiencia, supone la metafísica total, que el Yoga-shastra de Patanjali sólo no tiene la pretensión de representar.

Saturno como indicador del principio restrictivo y limitador aquí indica el carácter disciplinar estricto que conlleva la verdadera práctica del Yoga en todas sus variantes, o facetas. Por lo tanto, suele presentarse predominante y operando funcionalmente benéficamente en natividades de Yogis destacados.


Mimansa ( Budha / Mercurio ):

La palabra "mimansa" significa literalmente “reflexión profunda”. Se aplica de manera general al estudio reflexivo del Veda, que tiene como meta determinar el sentido exacto del conocimiento legado por la tradición, y desprender de éste las consecuencias que implica tanto en el orden práctico, como en el intelectual. Entendida así, la Mimansa comprende los dos últimos de los seis dharshanas, que son designados entonces como Purva-Mimansa y Uttara-Mimansa, es decir, la primera y la segunda Mimansa. Así, a la primera Mimansa se la llama también Karma-Mimansa, en tanto que concierne al dominio de la acción, mientras que a la segunda se la llama Brahma-Mimansa, dado que exclusivamente se aboca al conocimiento de Brahma. En este sentido, hay que destacar que es el supremo Brahma y ya no Ishwara el que se considera aquí, porque el punto de vista de que se trata es el de la metafísica pura. Esta segunda Mimansa es propiamente el Vedanta.

La exposición de este dharshana se atribuye a Jaimini, y sintéticamente podemos definirlo como un estudio que tiene por objeto establecer las pruebas y las razones de ser del dharma, en su conexión con karya o “lo que debe hacerse”.

Mercurio, como significador universal de escritos y comunicación, se presenta favorablemente en natividades de aquellos que tienen por misión comunicar la sabiduría primordial del Veda, por ello es relacionado directamente con la Mimansa.

Finalmente deberíamos tratar propiamente el Vedanta pero, debido a que es el dharshana del cual todos los demás dimanan, será abordado particularmente en la próxima entrega.


Bibliografía:
"Light on Life - An introduction to the astrology of India" - Hart Defouw & Robert Svoboda.
"The Spiritual Dimensions of Vedic Astrology" - Robert A. Koch.
"Introducción general al estudio de las doctrinas hindúes" - René Guénon.



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Reservados todos los derechos.










NYAYA Y VAISHESHIKA






LAS VISIONES ANALITICAS

A continuación se desarrolla una breve descripción de las dos primeras visiones que en primer instancia son requeridas para abordar la sabiduría del veda (conocimiento). Esto es expuesto en analogía simbólica con el principio arquetípico representado por Mangala (Marte) y Shukra (Venus).


Nyaya ( Mangala / Marte ):

El término "nyaya" tiene como sentido propio el de “lógica”, e incluso el de “método” y su desarrollo se atribuye a Gautama. Si bien Nyaya es esencialmente la lógica, debemos agregar que este término tiene aquí una acepción menos restringida que en los occidentales, y eso porque lo que designa, en lugar de ser concebido como una parte de la filosofía, lo es como un punto de vista de la doctrina total.
Al escapar a la estrecha especialización que es inevitable para la lógica considerada en modo filosófico, y al no tener, por lo demás, que integrarse en ningún sistema, la lógica hindú tiene por eso mismo un alcance mucho más grande. Desde esta concepción, la lógica concierne a las condiciones del entendimiento humano, en tanto que se considere efectivamente bajo este aspecto. Por consecuencia, la lógica comprende en su punto de vista las cosas consideradas como “objetos de prueba”, es decir, de conocimiento razonado o discursivo. El punto de vista lógico es analítico, porque es individual y racional; no es sino a título de simple aplicación al orden individual como los principios lógicos, incluso los más generales, se derivan de los principios metafísicos o universales.

Encontramos seres cualificados para abordar esta perspectiva del conocimiento con Marte actuando funcionalmente como benéfico, relacionado con Mercurio y, a menudo, habitando las casas cuatro, cinco o nueve desde el Ascendente o la Luna.


Vaisheshika ( Shukra /Venus):

El nombre del Vaisheshika se deriva de la palabra "vishesa", que significa “carácter distintivo”. Así, este dharshana está constituido por el conocimiento de las cosas individuales como tales, consideradas en modo distintivo, en su existencia contingente. Mientras que el Nyaya considera las cosas en su relación con el entendimiento humano, el Vaisheshika las considera más directamente en lo que son en sí mismas. Por ello se puede ver inmediatamente la diferencia de estos dos puntos de vista, pero también su relación, debido a lo que las cosas son en el conocimiento es, en el fondo, idéntico a lo que son en sí mismas; pero, por otra parte, la diferencia de los dos puntos de vista no desaparece más que cuando se rebasan uno y otro, de suerte que su distinción ha de mantenerse siempre en los límites del dominio al que se aplican propiamente. Por ello el Vaisheshika está notablemente más cerca del punto de vista que constituía en los griegos la “filosofía física”. Aunque es analítico, lo es menos que la ciencia moderna, y por lo tanto no está sometido a la estrecha especialización que lleva a ésta última a perderse en el detalle indefinido de los hechos experimentales.

Venus como principio representante del mundo de las formas está asociado a este punto de viste, aportando la capacidad para abordar “los detalles” del mundo contingente. Venus en la Rasi Chakra estando angular, exaltada en signo amigo o en domicilio, y relacionada con Mercurio y/o Saturno, este último como benéfico funcional, bien puede indicar la cualificación para abordar tal perspectiva del conocimiento.


Bibliografía:
"Light on Life - An introduction to the astrology of India" - Hart Defouw & Robert Svoboda.
"The Spiritual Dimensions of Vedic Astrology" - Robert A. Koch.
"Introducción general al estudio de las doctrinas hindúes" - René Guénon.


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SHAD DHARSHANA





LOS SEIS PUNTOS DE VISTA DEL CONOCIMIENTO

En sánscrito “shad” significa seis, y “dharshana” visión, en conjunto designan al cuerpo de conocimiento séxtuple que ilumina la mente, ya que la raíz verbal drish, de la que deriva, tiene como sentido principal el de “ver”. Respecto a esto René Guénon nos dice lo siguiente: “los dharshanas son los puntos de vista de la doctrina, y no son, como se imaginan la mayoría de los orientalistas, sistemas filosóficos que se hacen la competencia y que se oponen los unos a los otros; en toda la medida en que estas vistas son estrictamente ortodoxas, no podrían entrar naturalmente en conflicto o en contradicción”.

Los seis dharshanas son el Nyaya y el Vaisheshika, el Sankya y el Yoga, la Mimansa y el Vedanta; enumerándose habitualmente en este orden y por parejas, con el objeto de marcar sus afinidades; y con la finalidad adicional de asignarles un orden de sucesión cronológica a su desarrollo, lo cual no posee un interés real, ya que se trata de puntos de vista que, desde el origen, estaban implícitamente contenidos en perfecta simultaneidad en la doctrina primordial. Podemos decir, para definirlos a priori, que los dos primeros son analíticos, mientras que los otros cuatro son sintéticos. Por otra parte, los dos últimos se distinguen de los otros en que son, de una manera directa, interpretaciones del Veda mismo, del que todo lo demás no ha derivado sino más lejanamente. Así, las opiniones heterodoxas, incluso parcialmente, no tienen cabida aquí, mientras que han podido producirse algunas en las escuelas consagradas al estudio de los cuatro primeros dharshanas.

Desde el simbolismo astrológico el representante de la eterna luz vital que posibilita “la visión de las cosas” es Surya (el Sol), el principio fecundador y centro de toda actividad original. Mediante su luz reflejada en el mundo de las formas, a la vez que lo anima, es que podemos ver la vasta manifestación orgánica e inorgánica que lo conforma, debiéndose adoptar una perspectiva particular para poder apreciar sus diversas facetas. Por ello, Surya es considerado el señor que gobierna todos los dharshanas, iluminando las seis direcciones del espacio con sus respectivos puntos de vista. Por lo tanto, Surya no gobierna sobre ningún punto de vista en particular. Tampoco lo hacen Rahu y Ketu (Nodos Lunares) dado el carácter inmaterial que los tipifica y su necesaria participación en los eclipses, cuando Surya o Chandra (la Luna) momentáneamente dejan de manifestarse. Así pues, son los cinco Grahas (cuerpos luminosos, planetas) y Chandra quienes reflejan la luz del astro rey, iluminando cada cual un ámbito de la experiencia universal, sugiriendo una modalidad específica y particular de abordar tal realidad, que ciertamente siempre es parcial.

A continuación expongo un cuadro que sintetiza la posible analogía entre los seis dharshanas y los principios arquetípicos representados por la Luna y los cinco planetas tradicionales en su carácter de Karakas, o significadores universales:



Bibliografía:
"Light on Life - An introduction to the astrology of India" - Hart Defouw & Robert Svoboda.
"The Spiritual Dimensions of Vedic Astrology" - Robert A. Koch.
"Introducción general al estudio de las doctrinas hindúes" - René Guénon.


© 2010 Arq. Pablo M. Mauro
Reservados todos los derechos

21/06/2010

TAJAKA JYOTISH



INTRODUCCION

En India coexisten diversas escuelas de astrología, pero especialmente una aborda el tema de las previsiones anuales como ninguna otra. Se denomina Tajaka Jyotish y, como su nombre lo indica, hace referencia directa a sus antiguos mentores islámicos residentes en Tajakistán.

Narivalaya Yantra emplazado en el observatorio
astronómico de Jantar Mantar en Jaipur


 La Tajaka Jyotish es considerada por los Pandits Jyotish (eruditos en ciencia astrológica) como una escuela astrológica tradicional poseedora de importantes influencias provenientes de medio oriente. De hecho en la actualidad podemos tener acceso a varias obras clásicas en sánscrito que abordan la materia como Tajik Sar, Yoga Sudhanidhi, Tajikalankar, Muktavali, entre otras, pero no ha existido ningún autor hindú que escribiera un tratado de carácter fundacional sobre el tema  con anterioridad a Neelakantha, un reconocido astrólogo de la corte del rey mogol Jalaluddin Muhammad Akbar (1542-1605 d. J.C.) muy mentado, dicho sea de paso, por sus comentarios sobre la obra Upadesa Sutras de Jaimini.

 Este emperador, más conocido como Akbar el Grande, gobernó el imperio mogol desde 1556 hasta 1605, dominando el oeste, centro y norte de India. Especialmente en esta última zona es donde prosperaría con el tiempo el estudio de las previsiones astrológicas anuales, denominadas comúnmente Varshaphala (varsha: año; phala: fruto, resultado), cuya base conceptual fundamental radica en el retorno del Sol a su misma posición eclíptica natal.

 A pesar de que el origen de esta corriente astrológica no es propiamente védico, dada su comprobada efectividad, fue adoptado por válido en diversos lugares de India, adicionándosele recursos predictivos aportados por otras corrientes astrológicas, en especial la tradicional y ortodoxa Parashari Jyotish.

 Debido a la conspicua influencia árabe que posee amerita desarrollarse una breve aproximación histórica del contexto en el cual sus posibles orígenes tuvieron lugar.


UNA PERSPECTIVA HISTORICA DE SUS RAICES

 A partir del año 705 de nuestra era los árabes irrumpen por las armas en territorio Indio. Inicialmente establecen enclaves en el valle del Indo, intentando durante varias décadas prosperar en la conquista de la región sin grandes éxitos. A finales del siglo VIII el proyecto de una India rendida por completo a la fe del Islam seguía inconcluso.

 En los inicios del siglo IX el sultán turco Mahmud dio un revés determinante a tal situación, conquistando la región del Punjab y estableciendo una nueva capital musulmana de la India en Lahore. A lo largo de tres siglos los ghaznawíes islamizaron la región y condenaron a muerte o al exilio a los habitantes renuentes a la conversión. Pero el sultanato de Mahmud sólo fue el inicio de una larga historia musulmana en India.

 Concluyendo el siglo XII los ghuríes, provenientes del actual Afganistán, destruyeron el sultanato de Ghazna expulsando del Punjab a los ghaznawíes, para proseguir con su conquista. Estos logran conquistar Dehli en 1206, manteniendo un poder hegemónico con diversa fortuna hasta 1526, año de la invasión llevada a cabo por el gran mogol Babur. Por lo tanto, como consecuencia de todo este ir y venir de conquistas, el resultado son cinco siglos de influencia musulmana en el Indostán, especialmente en el Norte, Noroeste y Oeste del territorio que hoy conocemos como tal.

 Si bien el florecimiento cultural de los reinos islámicos en India encuentra su pináculo en el año 1198, en lo que a saberes astronómicos y astrológicos respecta, ya en el año 770 (d. J.C.) tenemos los primeros antecedentes documentados de intercambio entre árabes e indios. En ese tiempo el hindú Kankah visita Baghdad durante el reinado del califa Almanzor (754-775 d. J.C.) llevando trabajos en sánscrito sobre “el cálculo de natividades, conjunciones y los secretos de las mismas” desarrollados por él, y los tratados astrológicos hindúes más sobresalientes, entre los que destaca el Brihat Samhita de astrología general y natural, Brihat-Jataka y Laghu Jatakam, pequeño y gran tratado de astrología genetlíaca, el Yoga Jatras de astrología horaria aplicada a lo político y militar y el Vivah Patala de astrología horaria con fines religiosos. Todos ellos elaborados por el prestigioso astrólogo Vahara Mihira que vivió en la corte del rey Vikramaditya y trabajó en el observatorio de Ujjain entre los años 540 y 560.

 Es importante señalar que la visita de Kankah a la corte del califa Almanzor acontece estando en vida un grande de la astrología de todos los tiempos: Messahallah (740-815 d. J.C.). Autor de mas de veinte tratados sobre astrología, este inigualable referente escribe una obra titulada “Las Revoluciones de los Años de las Natividades”, en donde aborda el tema de los retornos solares centrados en el individuo, tal como hoy se implementan en occidente, sin existir antecedentes previos sobre el tema hasta su época. Por ello, es considerado el creador de la técnica de predicción anual basada en el retorno del Sol a la posición zodiacal natal del tema raíz, logrando una difusión sostenida en el tiempo hasta nuestros días.

 Teniendo en cuenta esto bien podemos inferir, aunque mas no sea como hipótesis de investigación, que dicha técnica puede haber sido asimilada por astrólogos hindúes contemporáneos, o posteriores, a Kankah. De tal modo que pudo haberse desarrollando en India, paulatinamente, una tradición astrológica con vida propia que, eclécticamente, articuló recursos predictivos locales, principalmente de la Parashari Jyotish, con elementos mesopotámicos legados por mediación de sabios y eruditos astrónomos y astrólogos del mundo islámico radicados principalmente en Tajakistán.



Nota:
 Un estudio completo sobre Tajaka Jyotish, con ejemplos actuales de aplicación, puede ser leído en RESEARCH GATE. Allí subí mi ponencia sobre la materia expuesta el 7 de Noviembre de 2009 en el congreso organizado por ASTROAR en Buenos Aires: "PREVISIONES ANUALES MEDIANTE TAJAKA JYOTISH".



Bibliografía:
“Escrito en el Cielo - Una historia de la Astrología” - Benson Bobrik.
“Textbook of Varshaphala” - K. S. Charak.
"The Solar Return or Varshaphal - The Tajik System of the Year" - Gopesh K. Ojha / Ashutosh Ojha.
“Retour à Samarkande - L'ancienne astrologie arabe” - Robert Ambelain.
"Varshphal or Annual Horoscope" - Sumeet Chugh.




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01/06/2010

JAIMINI JYOTISH



Maharshi Jaimini, gran erudito y maestro védico, es a quien se le atribuye la obra “Upadesa Sutras”, fundando así una escuela astrológica que en el presente recibe la denominación de Jaimini Jyotish identificándosela con su mentor. El único tratado que deja, o por lo menos al que podemos acceder, se divide en cuatro capítulos, los cuales se subdividen en cuatro padas (partes o cuartos). De todos ellos los dos primeros capítulos han sido los mas populares, recibiendo ulteriormente mas comentarios por diversos tratadistas.




Actualmente en India una minoría de astrólogos practica este estilo de astrología ya que, en general, es concebida por algunos como un complemento de la Parashari Jyotish. De hecho, ha quedado prácticamente comprobado que varios de los capítulos del “Brihat Parashara Hora Shastra” que tratan sobre temas específicos de la Jaimini Jyotish fueron agregados no hace mucho tiempo. Respecto a esta situación hay opiniones divididas, mientras algunos plantean que esta escuela está destinada a complementar la obra de Parashara y que por ello debería integrarse a la primera, para que ésta potencie su poder predictivo, otros entre los cuales mayoritariamente encontramos a especialistas en Jaimini Jyotish, sostienen que si se mezclan ciertos elementos se produce un caos interpretativo y, eventualmente, tal afán de complementariedad podría desvirtuar ambas perspectivas.

Si la datación histórica de Parashara es nebulosa, la de Jaimini lo es aún mas. Pero de lo que no cabe duda es de que éste es posterior, precisamente como se ha dicho, por haberse advertido agregados al tratado del primero con bastante posterioridad. Esto es confirmado también por la aparición de elementos de la Jaimini Jyotish en el ecléctico tratado Uttara Kalamrita (siglo XVII), atribuído a Kalidasa, así como en el Jataka Tattva (1871) de Mahadeva.

Entre los comentaristas mas destacados de Jaimini encontramos a Krishna Mishra (1050-1070) con la obra Phala Ratnamala, situado en el tiempo por algunos como probable contemporáneo de su inspirador o bien de quien haya sido muy posiblemente el compilador de los “Upadesa Sutras” utilizando el seudónimo de Jaimini. Le sigue inmediatamente su hijo Somanath Mishra con su tratado Kalpalatha, completando y amplificando la obra de su padre, siendo ambos referentes insustituibles en esta tradición. Con posterioridad, en otro plano de relevancia, se destaca Neelakantha (siglo XVII) como el mas citado entre sus contemporáneos, influyendo en el autor del ya citado Uttara Kalamrita. En el mismo siglo, como contemporáneos o bien con cercana posterioridad a éste encontramos a Gottimukkula Raghava Batta y Nrisimha Suri con sus respectivos tratados Jataka Sara Sangarha y Sutrartha Prakasika que, pese a ser ciertamente mas ortodoxos que Neelakantha, presentan a su vez tópicos y criterios originales y enriquecedores quedando en evidencia, sin lugar a dudas, un parampara (tradición por filiación iniciatica) vivo de esta corriente. Lugo, mas cercanos a nuestro tiempo como herederos intelectuales de esta tradición aparecen Swami Bala Krishnananda, Venkateswara, Kesava Daivajna, Achyutananda Jha, Sitaram Jha y, ya en el siglo XX, el Pandit B. Suryanarain Rao.

Amerita ser señalado que dentro de la Jaimini Jyotish coexisten dos tendencias, las cuales adoptan distintos referentes clásicos de la antigüedad que han comentado, explicado y hasta amplificado a Jaimini. En este sentido, actualmente como ejemplo de esto podemos mencionar por un lado a Sriman Iranganti Rangacharya, traductor y comentador de Jaimini Sutramritam con mas de 40 años de experiencia en la materia, cuya postura es ignorar completamente tanto los “agregados tardíos” de esta corriente que se adicionaron a la obra de Parashara como a los tratadistas relativamente “recientes” como Neelakantha. Sus principales referentes son los mas antiguos: Krishna Mishra y Somanath Mishra. Por otra parte, se destaca la figura de Sanjay Rath, también traductor y estudioso de la obra de Jaimini que, si bien entiende el sistema Jaimini como alternativo o complementario al de Parashara, abreva eclécticamente tanto en éste como en Neelakantha y otros.


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PARASHARI JYOTISH



  Esta escuela abreva en la monumental obra fundacional del sabio Parashara, editada contemporáneamente con el título “Brihat Parashara Hora Shastra”. En su forma actual este tratado se compone de 97 capítulos distribuidos en dos tomos conteniendo un total de 2.000 versos. Sus pasajes son presentados en forma de un diálogo entre Maitreya que hace las preguntas y Parashara que explica los principios de la Jyotisha Sastra en respuesta a su anhelante discípulo. Desde esta concepción de “ciencia revelada por los dioses” para muchos Pandit Jyotish por centenares de años, en virtud de su carácter “testamental”, la obra del mítico Parashara ha sido el mejor tratado de astrología.


   
Edición de la editorial Sagar
traducido por G. C. Sharma


  Independientemente de los diversas teorías sobre los orígenes de la astrología predictiva en India, no se pude negar la inigualable sistematización de la misma llevada a cabo por el Rishi Parashara. Su sistema es el mas practicado actualmente, siendo considerado académicamente como la base conceptual mas sólida sobre la cual deben estudiarse a los demás autores, así como a las varias corrientes astrológicas que coexisten en nuestro tiempo.

  Hoy se sabe con certeza que la obra fue escrita casi en su totalidad en el siglo V de nuestra era y su compilador, venerado por todos, lo más probable es que fuera contemporáneo del inigualable Aryabhatta (476 a 523 D.C.). Se ha llegado provisionalmente a esta conclusión debido a que Varahamihira (505 a 587 D.C.), uno de los más famosos astrólogos de la corte del Rey Vikramaditya, referente obligado de todos los tiempos en astrología hindú, menciona entre otros a Parashara en su clásico tratado “Brihat Jataka” (gran horóscopo natal). Amerita destacarse a su vez que Varahamihira deja una importantísima obra a sus sucesores, siempre dentro de la misma línea pero sugiriendo aportes de otras fuentes locales y extranjeras. De su producción sobresalen las obras “Brihat Samhita” de astrología general y natural, “Laghu Jatakam” o pequeño tratado de astrología genetlíaca, “Yoga Jatras” de astrología horaria aplicada a lo político y militar y “Vivah Patala” de astrología horaria con fines religiosos.

  Con posterioridad surgen otros autores de peso sin apartarse en lo fundamental de los principios estable-cidos por Parashara. Pitru Vyasa, hijo de Varahamihira, escribe “Horasara”. Mas tarde, ya en el siglo VI D.C., tiene lugar la monumental obra “Saravali” de Kalyana Varma. En el siglo XIII, se destaca “Sarvartha Chintamani” de Venkatesa. Durante el siglo XV, Vidyanatha Dikshita (1425-1450), hijo de Venkatesa, escribe “Jataka Parijata”. Alrededor de la misma época, aparecen los tratados “Raja Hora Prakasha” de Punja Raja y, el destacado tratado enciclopédico, “Hora Ratnam” de Balabhadra. En el siglo XVI Mantreswara escribe una importante obra titulada “Phaladeepika”. A mediados del siglo XIX Ramadayalu plasma otro gran clásico titulado “Sanketanidhi”. Y hacia fines del siglo XIX, mas precisamente en el año 1871, Mahadeva escribe “Jataka Tattwa”.

  Ciertamente existen muchos tratados, pero se han señalado aquellos que son los mas relevantes por su aporte a la ciencia astrológica, naturalmente afín conceptualmente a la tradicional corriente de la Parashari Jyotish.


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ESCUELAS TRADICIONALES DE JYOTISH



Ante todo es importante contemplar el punto de vista ofrecido actualmente por un considerable número de Pandit Jyotish (eruditos en ciencia astrológica) que sostienen la imposibilidad de poder afirmar con certeza cuando nace la astrología védica tal como es implementada actualmente y, más difícil aún, saber quienes fueron los primeros en implementarla.

Según una leyenda, el Señor Shiva transmitió dicho saber a su esposa Parvati la cual, a su vez, se lo legó a su hijo Ganesha, por ello éste es considerado el patrono de la astrología. De acuerdo con otra leyenda Brahma transmite los saberes de la Jyotisha Shastra al Dios Surya (el Sol), quien a su vez lo enseñó a Manu y a otros Rishis. Finalmente, una tercer leyenda relata como Brahma transmite dichos conocimientos a su hijo Narada, quien hace lo propio con su discípulo Saunaka el que, a su vez, se lo comunica finalmente a su discípulo, el legendario Rishi Parashara.
Shiva y Parvati
Según la cronología Brahmánica, Parashara lleva a cabo la sistematización de la astrología alrededor del 3.200 A.C., quedando definida su existencia como contemporánea de los sucesos que más tarde conformaron el monumental relato épico Mahabharata. Claro está que en el presente esto no se corresponde en absoluto con las cronologías históricas de occidente. Mas allá de las leyendas y mitologías asociadas a los orígenes de la astrología en India, no se pude negar la inigualable producción de tratados para su estudio que la tipifican como humanamente inabarcable.
Con el transcurso del tiempo, aproximadamente desde el siglo VI a. de J.C., la otrora Jyotisha Shastra ha ido recibiendo diversas influencias, lo cual fue estableciendo distintas escuelas o estilos de astrología con una impronta particular. En orden de importancia y propagación hasta la actualidad se identifican con claridad seis tradiciones:  
1. Parashari Jyotish ( ver post: "Parashari Jyotish" ).
2. Jaimini Jyotish ( ver post: "Jaimini Jyotish" ).
3. Nadi Jyotish.
4. Tantrik Jyotish.
5. Tajaka Jyotish ( ver post: "Tajaka Jyotish" ).
6. Yavana Jyotish.
En futuras actualizaciones de este blog iré desarrollando sintéticamente el origen y las características de cada una de estas corrientes tradicionales. 


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30/05/2010

CONSIDERACIONES FINALES SOBRE LONGEVIDAD DE MARIA M. BELSUNCE





 En las entregas anteriores he ido desarrollando diferentes métodos para establecer si ha de haber vida corta, media o larga utilizando como ejemplo la natividad de María Marta Belsunce, los que en promedio confirmaron vida media. Pero lo cierto es que hay indicadores universales, y particulares para cada natividad, que en la práctica diaria han de ser evaluados previamente. En este sentido, a continuación expongo un procedimiento que sintetiza en gran medida tal evaluación y, a su vez, permite traducir las significaciones cualitativas (planetas por signos, casas y sus interrelaciones) en una expresión cuantitativa, pudiendo arribar así también a un rango probable de longevidad o potencial vital.

 El procedimiento que expongo a continuación consiste en la evaluación de doce ítems. Si se producen los seis primeros, dado el carácter favorable que los tipifica, el aporte en conjunto será de 54 años (6 x 9 años). De no producirse los siguientes seis ítems en su totalidad, ante su condición adversa, se adicionan 54 años más, lo cual dará una longevidad ideal máxima total de 108 años (54 + 54).  


METODO BASADO EN COMBINACIONES PLANETARIAS

Combinaciones favorables de longevidad (c/u = +9 años):

1. Lagna influenciado por emplazamiento o aspecto del propio regente de la casa 1, el Sol, Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8, o enemistad hacia el regente de la casa 1.
2. Paka Lagna influenciado por emplazamiento o aspecto del Sol, Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8, o enemistad hacia el planeta que asume el rol de Paka Lagna. Ubicado en el mismo signo que el Lagna, o en los signos Aries, Leo o Escorpio.
3. Sol influenciado por emplazamiento o aspecto de Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8. En los signos Aries, Leo o Escorpio, o bien emplazado en las casas 1, 3, 4, 7, 9 ó 10.
4. Atma Karaka influenciado por emplazamiento o aspecto del Sol, Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8. En los signos Aries, Leo o Escorpio, o bien emplazado en las casas 1, 3, 4, 7, 9 ó 10.
5. Saturno influenciado por emplazamiento o aspecto del Sol, Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8. Inoperante por hallarse en grado 29 o debilitado, en los signos Aries, Cáncer, Leo o Escorpio, a excepción de que habite las casas 6, 8 ó 12.
6. Planeta maléfico funcional influenciado por el Sol, Luna, Marte o Júpiter, siempre que operen como benéfico funcional, sin gobernar casa 8. Inoperante en grado 29, debilitado por caída o enemistad.


Combinaciones desfavorables de longevidad (c/u = -9 años):

7. Lagna influenciado por emplazamiento o aspecto de planeta funcionalmente maléfico o enemigo del Paka Lagna, regente de casa 8, Saturno o sus signos. Ubicado en grado 29.
8. Paka Lagna influenciado por emplazamiento o aspecto de planeta funcionalmente maléfico, regente de casa 8, Saturno o sus signos. Ubicado en grado 29, debilitado por caída o enemistad, o emplazado en casa 6, 8 o 12.
9. Sol influenciado por emplazamiento o aspecto de planeta funcionalmente maléfico o Saturno. Ubicado en grado 29, debilitado por caída, enemistad, o emplazado en casas 6, 8 o 12.
10. Atma Karaka influenciado por emplazamiento o aspecto de planeta funcionalmente maléfico o Saturno. Ubicado en grado 29, debilitado por caída, enemistad, o emplazado en casas 6, 8 o 12.
11. Saturno influenciado por emplazamiento o aspecto de planeta funcionalmente maléfico, ubicado este último en los signos de Saturno, y/o el regente de casa 8, o habitando casa 6, 8 o 12.
12. Planeta maléfico funcional influenciado por regente de casa 8, Saturno o sus signos. Habitando casa 6, 8 ó 12.


Observaciones adicionales:

• Si el Lagna está relacionado con el regente del mismo no se requiere la ayuda de ninguna otra combinación benéfica, lo cual representará un aporte de nueve años adicionales. La excepción a esto se produce cuando dicho regente es Saturno.
• Cuando se trata de evaluar la incidencia simultánea de dos maléficos, cada uno ha de representar cuatro años y medio.
• Si en un nacimiento de las doce combinaciones desarrolladas in supra se presentan simultáneamente la ocho y la doce, muy probablemente el niño morirá a temprana edad.
• Cuando el signo que asciende es Géminis, Virgo, Sagitario o Piscis, el Sol no será considerado un planeta maléfico en virtud de su amistad hacia Mercurio y Júpiter. Lo contrario ocurrirá si el Lagna coincide con Acuario o Capricornio.
• Las seis combinaciones propiciatorias de longevidad en su conjunto suman 54 años.
• Las seis combinaciones adversas para la longevidad en su conjunto restan 54 años.
• De presentarse las seis combinaciones propiciatorias, en ausencia de las seis adversas, se estará ante un caso de vida larga, o longevidad plena, de 108 años.


Combinaciones favorables de longevidad para M. M. Belsunce:



1. El Ascendente es influenciado por el propio regente. Júpiter se encuentra en trikona, habitando signo amigo junto a las luminarias. Ello genera un aporte de 9 años a la longevidad.
2. Júpiter, regente del Ascendente, está en Aries cohabitando la casa junto al Sol. Esto adiciona 9 años mas.
3. El Sol ubicado en casa 5 es influenciado por el emplazamiento de la Luna y Júpiter por cohabitación. Ello genera un aporte de 9 años a la longevidad.
4. El Atma Karaka es Rahu y se halla en casa 3, habitando su domicilio. Por lo primero se generan 9 años adicionales al cálculo de longevidad.
5. Saturno no se encuentre influenciado por emplazamiento o aspecto del Sol, la Luna, Marte o Júpiter. Tampoco está inoperante por hallarse en grado 29. Con lo cual hay aporte nulo.
6. En la natividad de María Marta Venus se convierte en planeta “maléfico funcional” en virtud de que para un Ascendente Sagitario gobierna las casas 6 y 11. Venus no recibe aspecto del Sol, la Luna o Marte. Tampoco está inoperante en grado 29, debilitado por caída o enemistad. Como resultado de estas condiciones incumplidas esta consideración no produce aporte.

 De las seis consideraciones que generan aporte por hallarse presentes en la natividad solo se verifican los ítems 1, 2, 3 y 4, indicando un aporte total de 36 años (4 x 9).


Combinaciones desfavorables de longevidad (c/u = -9 años):

1. El Ascendente no se encuentra recibiendo aspecto de planetas maléficos. Ello indica un aporte de 9 años.
2. Júpiter, regente del Ascendente, se encuentra recibiendo aspecto de Marte que por su condición de planeta funcionalmente benéfico, en ausencia de aflixiones hacia Júpiter, se adicionan 9 años mas.
3. El Sol se encuentra influenciado por la presencia de la Luna, que en su carácter de regente de casa 8 impide la adición de aporte alguno.
4. Rahu en su carácte de Atma Karaka no sufre la intervención de planeta enemigo o emplazamiento en casa adversa. Por ello esto supone un aporte de 9 años.
5. Saturno se halla influenciado por Venus, que como ya se ha dicho es un planeta funcionalmente adverso. Esto indica el no aporte.
6. Por el mismo motivo del punto anterior, el hecho de que Saturno se halle opuesto a Venus, adverso funcional, suprime la posibilidad de aporte.

 De las seis consideraciones que generan aporte por no hallarse presentes en la natividad solo se verifican los ítems 1, 2 y 4, indicando un aporte total de 27 años (3 x 9).

 Sumando los cuatro aportes existentes por presencia de las primeras seis consideraciones y los tres aportes por ausencia de las seis segundas consideraciones arribamos a la longevidad sugerida por la natividad en su conjunto: 9 x 7 = 63 años.

Sabemos que María Marta vivió hasta los 50,508 años, con lo cual el presente método confirma una vez mas vida media (36 a 72 años).


Bibliografía:
"Correct Predictions" – Manubhai S. Shah y Sundarlal B. Pancholi.
"Judgement of Longevity" - P. Saxena, M. A.
"Vedic Astrology: An Integrated Approach" - Narasimha Rao.

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18/05/2010

UN ESTUDIO DE LONGEVIDAD - PARTE IV



  Esta es la última entrega del mes relativa al estudio de longevidad de María M. G. Belsunce (ver: Un estudio de Longevidad…, cargado al blog el 6 de Mayo último). Por ello presento el último recurso de evaluación por compartimentos denominado “Método de los cuatro Lagnas”. Finalmente desarrollo algunos criterios relativos a como evaluar todas las muestras obtenidas por los diversos sistemas, con el objeto de optimizar la exactitud de cálculo.  


METODO DE LOS CUATRO LAGNAS
 
  Este es un método dado a conocer recientemente, pero no por ello se trata de una “novedosa invención”. Si bien no es mencionado en ningún tratado clásico como tal, el mismo reposa sobre principios tradicionales comprobables. El astrólogo G. S. Rama Murthi, en su obra “Span of Life” (1971), se refiere al mismo como a uno de los recursos para el cálculo de longevidad mas practicado por una familia de astrólogos del sur de India. Personalmente lo considero especialmente eficaz para casos donde la longevidad oscila entre 40 y 80 años. El método consiste en evaluar el estado de los regentes de casa 1, 3, 8 y 10, desde Lagna (Ascendente), Chandra Lagna (Luna), Paka Lagna (regente del ascendente) y Aruda Lagna (Imagen del ascednete). En función de la situación de los mismos, según cada Lagna, se asigna un aporte determinado, conforme las siguientes seis reglas:

1. Si el regente se encuentra en casas Kendra (casas 1, 4, 7 ó 10) o Trikona (casas 5 ó 9) respecto al Lagna considerado, esto confiere un aporte.

2. Si el regente de la casa en cuestión no se halla en casa Kendra o Trikona, aunque se ubique en el signo que él rige, donde se exalta, Moola Trikona (domicilio especial), o ubicado en casa 3 y 8, desde el Lagna, ello se traducirá en medio aporte.

3. Si el planeta regente es un maléfico natural que, a su vez, se ubica en una casa Upachaya (3, 6, 10 ó 11), como resultado habrá aporte nulo.

4. Si el señor del Lagna obtiene fortaleza por casa, pero se halla en signo regido por planeta enemigo, o bien, recibiendo aspecto por un planeta que para él es enemigo, entonces contribuirá con sólo medio aporte.

5. Si el regente del Lagna se encuentra con malos aspectos y/o asociado con planetas que para él son enemigos, o bien en combustión, contribuirá con sólo medio aporte.

6. Una vez evaluado todos estos elementos desde los cuatro Lagnas, se han de sumar los aportes y, dicho valor, se multiplicará por 6,25. El resultado, como siempre, se traducirá en años, meses y días.
 
  De acuerdo al último ítem la máxima duración teórica de vida, en el mejor de los casos, podría llegar a ser de cien años. Sabiendo que cuatro es el mayor aporte posible desde cada Lagna se tendrá: 6,25 años x (4+4+4+4) = 100 años. Para ser coherente, siguiendo a Jaimini, he preferido adoptar para este sistema un rango máximo de longevidad de 108 años, con lo cual queda: 6.75 años x (4+4+4+4) = 108 años.
 
  Veamos el mecanismo de evaluación en funcionamiento con la natividad de María Marta:



Desde el Lagna (Ascednete):
a. El Ascendente se ubica en Sagitario, su regente es Júpiter y habita casa 5, siendo el regente enemigo de éste: Aporte = 0,5.
b. La casa 3 coincide con Acuario. Su regente es Saturno y habita casa 10: Aporte = 0.
c. La casa 8 coincide con Cáncer. Su regente es la Luna y habita casa 5, en combustión: Aporte = 0,5.
d. La casa 10 coincide con Virgo. Su regente es Mercurio y habita casa 4, en caída: Aporte =0,5.
Aporte total desde el Lagna: 0,5+ 0 + 0,5 + 0,5 = 1,5 puntos.

Desde Chandra Lagna (la Luna):
a. La Luna se ubica en Aries, su regente es Marte y habita casa 7: Aporte = 1.
b. La casa 3 desde la Luna coincide con Géminis. Mercurio, su regente, habita casa 12: Aporte = 0,5.
c. La casa 8 desde la Luna coincide con Escorpio, su regente es Marte y habita casa 7: Aporte = 1.
d. La casa 10 desde la Luna coincide con Capricornio, Saturno es su regente y habita casa 6: Aporte 0.
Aporte total desde el Chandra Lagna: 1 + 0,5 + 1 + 0 = 2,5 puntos.

Desde Arudha Lagna (Imagen del Asc. = AL):
a. Debido a que el regente del Ascendente (Júpiter) está en la casa 5 desde éste, si contamos dos casas desde el propio lugar habitado por dicho regente vemos como el Arudha Lagna se ubica en Leo. El regente del mismo es el Sol. Como habitante de casa 9 junto a dos planetas amigos para él su aporte es pleno: Aporte = 1.
b. La casa 3 desde el AL coincide con Libra. Venus, su regente, se ubica en casa 8: Aporte = 0,5.
c. La casa 8 desde el AL coincide con Piscis. Júpiter, su regente, se emplaza en casa 9 en combustión: Aporte = 0,5.
d. La casa 10 coincide con Tauro. Venus es su regente y se encuentra habitando la casa 8 desde el AL otorgando un aporte parcial: Aporte = 0,5.
Aporte total desde el Arudha Lagna: 1 + 0,5 + 0,5 + 0,5 = 2,5 puntos.

Desde Paka Lagna (Regente del Ascendente):
El aporte es el mismo que el presentado desde la posición de la Luna, debido a que cohabitan la misma casa.
Aporte total desde el Paka Lagna: 1 + 0,5 + 1 + 0 = 2,5 puntos.
 
  El resultado total de los cuatro aportes es: 1,5 + 2,5 + 2,5 + 2,5 = 9 puntos.

  Si multiplicamos por 6,75 años (108/16) tendremos finalmente: 6,75 x 9 = 60,75 años.
   

SINTESIS DE LOS METODOS POR COMPARTIMENTOS
 
  A lo largo de las cuatro entregas realizadas este mes se han presentado ocho recursos para la estimación de longevidad por compartimentos. A continuación se exponen los resultados arrojados como longevidad máxima posible por todos ellos y su promedio general.

1. Los tres pares de Jaimini: 72.
2. Adición por el par Lagna / Hora Lagna: 39,02.
3. Tres vargas (D-3), (D-9) y (D-12): 72.
4. El regente de casa VIII: 64,8.
5. Los tres regentes:79,2.
6. Regla de Jagannath: 63.
7. Las casas III y XI: 72.
8. Los cuatro Lagnas: 60,75.
 
  Lo primero que se destaca es el hecho de que todos indican sin lugar a dudas para M. M. Belsunce vida media (36 a 72 años), lo cual no es un detalle menor ya que se suele decir que los recursos predictivos para estimar longevidad poseen validez relativa cuando de asesinato, suicidio o accidente se trata. Valga pues este ejemplo para desmitificar esa aseveración.
 
  Si promediamos las ocho muestras, teniendo siempre presente que cada una de ellas es una evaluación parcial y como tal puede presentar una considerable desviación, obtenemos lo siguiente:

( 72 + 39,02 + 72 + 64,8 + 79,2 + 63 + 72 + 60,75 ) / 8 = 522,77 / 8 = 65,35 años.
 
  Desde el punto de vista práctico lo que suelo hacer en estos casos es tender hacia la mediana, promediando aquellos valores que se encuentran entre los límites del compartimento.
 
  Filtrando las muestras con este criterio queda lo siguiente:

( 39,02 + 64,8 + 63 + 60,75 ) / 4 = 227,57 / 4 = 56,89 años.
 
  De este modo las mas de las veces se logra una mayor aproximación a la realidad. En este caso de ejemplo se presenta una diferencia de 6,38 años en exceso respecto a la edad real en la que María Marta fallece.


Bibliografía:
"Jaimini Upadesa Sutras" - Sanjay Rath.
"Judgement of Longevity" - P. Saxena, M. A.
"Vedic Astrology: An Integrated Approach" - Narasimha Rao.



  
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